Cantares 2:15
Leer: Efesios 5:1-13La Biblia en un año: Isaías 14–16
Efesios 5:1-16
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“Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas, que echan a perder las viñas;
Porque nuestras viñas están en cierne.”
La primera vez que un murciélago invadió nuestra casa, pensamos que había sido ocasional. Pero después de su segunda visita, leí sobre este pequeño animalito y descubrí que no necesita una abertura muy grande para visitar a las personas. En realidad, si encuentran un espacio pequeño como el espesor de una moneda, se abren paso.
Entonces, cargué mi pistola selladora de silicona y me lancé a una misión: recorrí la casa por afuera y tapé todos los agujeritos que pude encontrar.
En Cantares 2:15, Salomón menciona otro mamífero problemático. Escribe sobre el peligro de las «zorras pequeñas» que pueden «echar a perder las viñas»; hablando simbólicamente de las amenazas que pueden interferir en una relación y arruinarla. Ahora bien, no es mi intención ofender a los que aman los murciélagos o las zorras, pero mantener afuera estos animales se parece un poco a ocuparnos del pecado en nuestras vidas (Efesios 5:3). Por la gracia de Dios, el Espíritu Santo obra en nuestro interior para que no tengamos que vivir «conforme a la carne, sino conforme al Espíritu» (Romanos 8:4). En el poder del Espíritu, podemos resistir la tentación a pecar.
Alabado sea Dios porque, en Cristo, somos ahora «luz en el Señor» y podemos vivir de una manera «agradable» a Él (Efesios 5:8-10).



